jueves, 17 de mayo de 2012

TORRE DE LOS PERDIGONES

En la céntrica calle de La Resolana, junto a la Barqueta, se encuentra  La Torre de los Perdigones uno de los pocos monumentos industriales que aún siguen en pié en Sevilla. Construida en 1890 era parte de la Fundición San Francisco de Paula dedicada a la fabricación de productos del plomo. La torre alcanza una altura de 45 metros. Esta altura la hace ser uno de los mejores lugares de Sevilla para contemplar y fotografiar el centro histórico sevillano, su rio, iglesias, conventos, etc. Además podemos disfrutar de una de las pocas cámaras oscuras que existen en nuestro país, en cuyo interior se podrá ver de forma nitida toda la ciudad en tiempo real, algo realmente increíble.

La visita cuesta 4 euros, excepto para niños de 4 a 12 años que pagan 2,5 euros. Los autobuses de Tussam que nos llevan hasta la torre son C1, C2, C3, C4, 2, 6, B5, 13, 14.

La torre tiene una altura de 45 metros, en su mirador podemos observar toda Sevilla, sobre todo, unas vistas del río inigualables.
El parque que rodea a la torre, de nueva creación, está acondicionado para el uso y disfrute de niños y mayores, bancos, atracciones, fuentes y árboles componen un entorno acogedor.





 Desde el mirador podemos observar con toto lujo de detalles la famosa Torre de Don Fadrique. También podemos deleitarnos con la evolución del próximo techo sevillano, la Torre Pelli, que con sus actuales 25 plantas ya otea el horizonte sevillano.


Mirando al Sur podemos observar la Alameda de Hércules y la Giralda al fondo a la izquierda.

Las torres de la Plaza de España también son visibles desde la torre.
La Iglesia de San Luis de los Franceses, bueno, su cúpula, pues lleva cerrada por reformas unos dos años.

La calle Resolana y la calle Feria, dos de las calles con más solera de nuestra ciudad.
Las vistas del parque que os comenté anteriormente desde la torre son impresionantes.
El puente de la Barqueta, obra realizada para la Expo 92 entre otras, se puede disfrutar desde una perspectiva totalmente diferente a la que estamos acostumbrados.

Por último la reina sevillana, la Giralda, antes conocida como Torre Mayor o Torre de Santa María. Una curiosidad que aprendí en la subida a la torre es que la Giralda debe su nombre a la veleta que culmina la torre, el Giraldillo, antes a las veletas se les llamaban giraldas, y por ello, se le puso el nombre de la Torre de la Giralda.